Interés General - Ocurrió en

Dificil tarea la del Periodista

0

En realidad el título debería ser más largo pero opté por especificar y ampliar en la columna. Ante todo me elogia que jóvenes como los responsables de éste sitio en permanente expansión y crecimiento me hayan invitado a ser parte del mismo a través de ésta columna de opinión, que como bien su nombre lo expresa, es MI opinión y no significa que sea la acertada.

Hay un concepto equivocado al creer que es más fácil hacer periodismo en pueblos o ciudades chicas, por el contrario, es mucho más dificil. En ciudades como la nuestra, el periodista o analista o columnista (no el “comunicador”) se cruza en cada esquina con aquel destinatario de su crítica o su elogio y son muy pocos los que entienden la función que uno desempeña. Pretender no recibir críticas o cuestionamientos porque “nos conocemos de siempre” es como pedirle al policía que no lo detenga por el mismo motivo. Lo que sí hay que saber diferenciar es la exposición pública a la cuestión privada y tal vez en eso cierto periodismo local deba hacer alguna autocrítica, en especial aquellos colegas que la luz de “aire” los encandila.

Ninguno resistimos un archivo ¡es verdad! y por eso mismo es que a pesar de ser sujetos debemos intentar ser lo más objetivos que podamos. Ejemplo: durante muchos años cuestioné la inacción municipal respecto al parque industrial en un campo de doma; la laguna y el parque en deplorable estado; el plan de asfalto sin llevarse a cabo; la cantidad de mano de obra desocupada; la necesidad de dedicación full time del Intendente; los jóvenes que emigraban y varios etcéteras… El resaltar cómo ésta gestión municipal ha revertido esas cuestiones no puede ni debe encasillar al periodista de oficialista, sino de coherente. Y también es válido remarcarle a éstos mismos funcionarios que no olviden que han quedado promesas pendientes y que la gente no olvida: rotondas en Ruta 3; calle colectora; mejoramiento de empedrado y asfalto en el centro; balneario en la laguna y mejor explotación turística para “el Gualichu”; planta de tratamiento de residuos y también etcéteras.

Igual debemos entender que para cambiar y mejorar las cosas debemos comprometernos todos, y desde mi experiencia de más de 33 años de periodismo vuelvo a insistir en que terminemos con aquellos mensajes y llamados anónimos denunciando cosas en las que nadie se hace responsable; cartas que no quieren firmar; mesas de café que solucionan todo en 2 pocillos o el famoso “no, decilo vos”..

Entre todos multipliquemos, o al menos sumemos, veamos que el vaso está medio vacío y también medio lleno. Hagamos un pacto-compromiso para que tengamos una ciudad mejor. Yo empecé hace ya mucho tiempo…

Sobre el autor

Deja tu comentario